jueves, 28 de octubre de 2010

Pablo Neruda y los poetas


En mi adolescencia descubrí mi interés por la poesía, Neruda, Salinas, Bécker, Machado, Concepción Arenal, Rosalía de castro ... cada uno de ellos dejo huella en mi , ahora me gusta leer poetas contemporáneos, ¿Quien sabe si algún día tendrán un reconocimiento merecido?.  Ser escritor hoy en día es difícil,  pero mucho mas costoso es ser poeta,  ser poeta es mirar el mundo con otros ojos, como los artistas, los pintores...Por eso los poetas no buscan riqueza, sino la admiración de sus lectores y os aseguro que la blogosfera esta lleno de ellos.
 Esta muy cercana una entrada donde os mostrare un poeta contemporáneo que no hay que perderse...pero eso sera otro día.
Para hoy escogí a Neruda en consonancia con mis broches
Que las alas de la blogosfera hagan llegar hasta ti que me lees, mil besos de colores
Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.

Es en ti la ilusión de cada día.
Llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como la ola.

He dicho que cantabas en el viento
como los pinos y como los mástiles.
Como ellos eres alta y taciturna.
Y entristeces de pronto, como un viaje.

Acogedora como un viejo camino.
Te pueblan ecos y voces nostálgicas.
Yo desperté y a veces emigran y huyen
pájaros que dormían en tu alma.

viernes, 22 de octubre de 2010

LA NIÑA QUE CORTABA TODAS LAS FLORES

Estos broches fieltro grueso, con detalle camafeo y flor, con cierre de seguridad son mi vuelta al trabajo, espero que os gusten. Un fin de semana repleto de colores os deseo a tod@s
LA NIÑA QUE CORTABA TODAS LAS FLORES
Un ramillete de flores
en su manita llevaba.
Todas de dulces colores,
dulce aroma al aire daba.
Quería poseer a los lirios,
a las rosas y claveles,
platanitos como cirios,
amapolas, cascabeles.

Metía las flores en jarro,
en botecitos de plata,
en tinajitas de barro,
y hasta en cubitos de lata.

En su casita de rosas
explosiones de colores.
Paredes por ahora hermosas
decoradas por mil flores.

Seguía cortando los tallos,
a montones los cortaba,
de rosales como rallos
y suaves como la malva.

Una mañana nublada
despertó entre sabanitas,
pudo ver horrorizada
todas sus flores marchitas.

 
Y corrió a por sus tijeras
y se asomó a su ventana
y solo vio enredaderas,
verde zarza, seca rama.

Lloró de pena la niña,
sus jardines despojados
de sus aromas de piña,
de sus colores dorados.

Cayeron de sus manitas
las tijeras, se rompieron.
y aquellas ramas marchitas
nuevamente florecieron.
(Autor desconocido)